Fundación Anemia de Fanconi
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en facebook
El agotamiento: cómo contrarrestarlo para sentirte mejor

El agotamiento: cómo contrarrestarlo para sentirte mejor

Por Laura Moreno, instructora de mindfulness

Después de un tiempo de compartir cómo estamos, nuestros miedos y nuestras alegrías hemos dedicado esta sesión del grupo de apoyo a reflexionar sobre varios aspectos que nos hacen llegar a un estado de agotamiento mental y/o físico y sobre qué podemos hacer o cómo podemos ayudarnos a estar mejor en esos momentos.

Durante nuestra vida cotidiana tenemos diferentes tipos de actividades que podemos dividir en dos bloques, las actividades sustentadoras y las actividades agotadoras.

  • Las actividades sustentadoras son aquellas que nos alimentan y nos levantan el estado de ánimo. Nos ayudan a tener energía, hacen que estemos más calmados y al realizarlas podemos tener la sensación de que estamos viviendo, estamos presentes. Pueden ser actividades como por ejemplo bailar, cantar, leer, hacer ejercicio, ver a nuestros amigos o familiares. Puedes mirar en tu día a día y observar cuáles son esas actividades para ti.
  • Las actividades agotadoras son aquellas que si tuviéramos la oportunidad de delegarlas le daríamos esa responsabilidad a otra persona. Quehaceres que nos agotan y nos roban la energía. Al hacerlas nos pueden hacer sentir tensos y reducen nuestra sensación de presencia. Pueden ser acciones cotidianas como por ejemplo limpiar, ordenar o, quizá, tener que ir al médico. Te invito a observar qué actividades de tu día a día pondrías en este bloque.

El embudo del agotamiento se va creando a medida que se va cerrando el círculo de actividades que nos llenan y nos aportan en nuestra vida y nos centramos en intentar resolver lo que está sucediendo. Vamos dejando de lado las cosas que nos llenan y nos producen satisfacción. Empezamos a considerar las actividades opcionales y decidimos dedicar más tiempo a cosas que creemos más importantes. Entonces al ir borrando estas acciones que nos complacen y nos infunden energía positiva nos vamos sintiendo cada vez más agotados e infelices.

Eso hace que el círculo de nuestra vida cada vez se vaya haciendo más pequeño y más estrecho y podemos empezar a tener problemas de sueño, fatiga, irritabilidad. Nos podemos empezar a sentir tristes y aumenta la desesperación. Podemos tener esa sensación de habernos perdido durante el camino y de caminar por el mundo como si fuésemos una sombra de nosotros mismos.

SINTOMATOLOGÍA:

  • Cada vez tenemos más mal humor.
  • Estamos más irritables.
  • Limitamos nuestra vida social o bien nos aislamos completamente.
  • No podemos enfrentarnos a actividades cotidianas sencillas: ej. contestar un mensaje.
  • Agotamiento mental y/o físico.
  • Dejar de hacer ejercicio.
  • Posponer nuestras actividades.
  • Cambio en los patrones de sueño.
  • Cambio en nuestros hábitos alimentarios.

¿Y AHORA QUÉ?

El primer paso para contrarrestar ese embudo de agotamiento es darse cuenta de que estamos metidos en él. Es muy fácil caer allí dentro teniendo en cuenta la cantidad de responsabilidades que tenemos y sobre todo el miedo con el que tenemos que compartir nuestro camino. Así que lo más importante es detectar lo que está sucediendo para poder ayudarnos a estar mejor y saber que no pasa nada por haber entrado en ese espiral. Tratémonos con amabilidad cuando eso sucede.

El segundo paso es tener la oportunidad de escoger lo que podemos hacer. Una vez somos conscientes de lo que sucede y de dónde estamos, tenemos el poder de la elección para ayudarnos a salir de esa espiral y acompañarnos en esos momentos duros.

Esa elección pasa por ser conscientes de qué acciones nos ayudan a estar mejor y nos aportan esa energía positiva que tanto nos ayuda a seguir adelante, a generar confianza y a cultivar la resiliencia. Hay que buscar los momentos en los que incorporar esas actividades en nuestro día a día y de forma progresiva, siendo amables con nosotros mismos y nuestra energía.

Aún así, depende de la situación, a veces es complicado poder cultivar esas actividades. Por que si estamos ingresados o bien tenemos un período de muchas visitas médicas y pruebas puede resultar difícil realizar alguna de esas acciones que tanto nos ayudan a estar bien. Por eso mismo os lanzo esta pregunta que estuvimos reflexionando durante la sesión:

¿Podemos convertir actividades agotadoras en sustentadoras?

Nos dimos cuenta de que algunas de las actividades que realizamos en nuestra vida cotidiana podían formar parte de los dos bloques. Todo dependía de cómo nos enfrentamos a esa actividad y de cómo emocionalmente estamos en ese momento.

Las actividades sustentadoras tienen un componente en común. Nos conectan con el momento presente y nos ayudan a alejarnos un poco de esa bruma de pensamientos constante que solemos tener. Nos hacen estar aquí y ahora.

Llegamos a la conclusión de que para convertir una actividad agotadora en una sustentadora lo que teníamos que hacer era cambiar la perspectiva con la que solemos hacer esa actividad. Centrarnos en cómo hacemos esa acción desde el momento presente. Con aprecio a lo que sucede, siendo conscientes de que seguimos aquí y estamos viviendo y con apertura para dejarnos sorprender por cada momento.

Hacer esas actividades desde una mirada diferente. Buscando también el lado positivo y valorando los pequeños momentos podemos encontrar que un breve paseo al sol o la sonrisa de la enfermera cuando trae la medicación a primera hora de la mañana nos dan energía suficiente para caminar un día más.

Realizar actividades que nos gustan, nos llenan y nos hacen sentir bien siempre es importante. Valorar el presente nos puede ayudar a encontrar ese equilibrio con las distintas actividades que tenemos en nuestro día a día y a estar mejor en los momentos complicados. No se trata de no caer en este embudo de agotamiento, sino de tener herramientas para crear otro hacia arriba y florecer tantas veces como sea necesario.

Imagen de la sesión 3 del grupo de apoyo.

Nos vemos en la próxima sesión.

>> APÚNTATE AQUÍ

últimas noticias

Buscador

¿Quieres formar parte
de nuestra comunidad?

Suscríbete al boletín para recibir novedades sobre investigación, actividades, testimonios de pacientes y más. 

Consentimiento suscripción Blog

Consentimiento para tratar datos personales (blog)

Fundación Anemia de Fanconi es el Responsable del tratamiento de los datos personales del usuario y le informa de que estos datos se tratarán de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2016/679, de 27 de abril (GDPR), y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre (LOPDGDD), por lo que se le facilita la siguiente información del tratamiento:
Fines y legitimación del tratamiento: suscripción al blog informativo (por consentimiento del interesado, art. 6.1.a GDPR).
Criterios de conservación de los datos: se conservarán durante no más tiempo del necesario para mantener la suscripción al blog.
Comunicación de los datos: no se comunicarán los datos a terceros, salvo obligación legal.
Derechos que asisten al usuario: derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento. Derecho de acceso, rectificación, portabilidad y supresión de sus datos, y de limitación u oposición a su tratamiento. Derecho a presentar una reclamación ante la Autoridad de control (www.aepd.es) si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente.
Datos de contacto para ejercer sus derechossecretariaFAF@anemiadefanconi.org.

Suscríbete

Mantente al tanto de nuestras novedades