Hoy escribimos estas líneas en agradecimiento y homenaje a César, que el día 8 de agosto nos dejó.
César convivía con Anemia de Fanconi y ayudó a crear y a cuidar esta gran familia que es la Fundación formando parte del patronato.
Nos regaló bondad, amor, fuerza, gratitud, lucha y optimismo. Cualidades que ahora forman parte del legado que nos ha dejado y nos acompañarán en nuestro camino.


Con la mano en el corazón celebramos las veces que disfrutamos de su compañía, de sus bromas, su risa, sus ganas de vivir y su cariño.
Agradecemos cada instante a su lado y el regalo que nos ha hecho la vida de tenerlo en las nuestras.
Abrazamos y sostenemos su pérdida.
Desde aquí mandamos todo nuestro apoyo a familiares y amigos por su pérdida.



